
En julio volvemos la mirada a la Virgen del Carmen, Madre, Reina y Patrona de Chile, quien este año cumple 100 años de su Coronación Pontificia.
Esta celebración comienza el 7 de julio con su novena y se extendiende hasta el 19 de diciembre, con diversas celebraciones en todo el país.
Renovemos nuestro cariño por la Virgen y descubramos, una vez más, su presencia amorosa y cercana. Que en su manto encontremos consuelo, fortaleza y la certeza de que nunca caminamos solos.
En ese mismo horizonte de fe, el 25 de julio celebraremos la fiesta del Apóstol Santiago, patrono de nuestra Arquidiócesis. Su testimonio nos recuerda la entrega generosa de quienes llevaron hasta el extremo la misión de anunciar a Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.
La Virgen fortaleció a los Apóstoles en su esperanza y misión. Hoy sigue sosteniendo el testimonio de la Iglesia y nos conduce siempre hacia su Hijo, la Buena Nueva para el mundo.
Mirar a la Virgen del Carmen y contemplar la vida del Apóstol Santiago nos anima a redescubrir nuestra propia vocación bautismal para ser discípulos- misioneros en nuestra familia, trabajo, estudio, barrio o comunidad.
Que la Virgen del Carmen nos lleve de la mano y, junto a ella, sigamos las huellas del Apóstol Santiago. Que ambos nos impulsen a vivir una fe alegre, comprometida y misionera, para que sigamos siendo un signo vivo del amor de Cristo para todos.


Once días de encuentro, escucha y discernimiento

Llamados a reflejar el Corazón de Jesús en la vida pastoral

Un nuevo comienzo en el día de su fiesta patronal

Patrimonio, cultura y trabajo conjunto en el corazón de Santiago

Se comprometieron a transformar la vida cotidiana y construir comunidad desde el encuentro con Jesús