
Hacia una cultura del cuidado
Acabó la Cuaresma y Semana Santa nos ha permitido ofrecer todo aquello de lo que Jesucristo vino a liberarnos.
El Viernes de Pasión debió ser para nosotros el momento en que nuestras ataduras al pecado, y también las heridas de nuestra vida, se sumergieron en Cristo. En Él encontramos la libertad, en ese paso profundo que implica morir para volver a vivir, con una vida nueva y un propósito trascendente.
Es el camino de quienes dejan que el Reino de Dios se haga presente en medio del mundo, sin pertenecer a su lógica, sino transformándolo desde dentro.
Estamos llamados a vivir un espíritu que renueva la historia, sabiendo que es Dios mismo quien obra a través de nosotros.
Abril traerá nuevos desafíos para la fe, donde se nos invita a ser discípulos, testigos de Jesucristo resucitado, buena noticia para todos los tiempos, y constructores de paz con nuestra propia vida.
Dispongamos el corazón para recibir el Espíritu Santo y emprendamos el camino hacia una comunidad viva y transformadora, capaz de convertir en luz y vida todo lo que toca, todo lo que sirve.

Hacia una cultura del cuidado

Días de aprendizaje y renovación

Sábado 18 de abril de 9:15 a 11:30 horas