Desde el domingo 2 de diciembre hasta el domingo 24 de diciembre, celebraremos un nuevo tiempo litúrgico: el Adviento que significa tomar conciencia, mediante ritos y oraciones, del “ya” de Cristo en la historia gracias al misterio de la Encarnación y el “todavía no” de su llegada gloriosa como juez de verdad y misericordia.
Caminar como Pueblo de Dios el Adviento es vivir como discípulos de Jesús, el Hijo de Dios nacido en Belén, que con su muerte y resurrección nos dio la salvación y, al mismo tiempo, es comprenderse misioneros llamados a anunciar con el testimonio de vida cristiana que esperamos Aquel que ya vino, Cristo, y que vendrá nuevamente al final del tiempo para el cumplimiento definitivo de la redención.
Adviento, vivido así, es sin lugar a dudas un tiempo de trabajo y de alegría. Es el trabajo de salir de la propia zona de confort y ponerse en camino en permanente actitud misionera, de tal manera de no llegar solos. Es la alegría de encontrar a Aquel al cual toda la creación espera y que le da sentido pleno a nuestras vidas.
Este tiempo viene a recordar la condición peregrinante del cristiano. En este peregrinaje el principal equipamiento es la Eucaristía, sacramento fundamental del Pueblo sacerdotal que se sabe débil en el camino de la fe.
Adviento es un sacramento de esperanza. Si bien hoy caminamos en la oscuridad de la fe un día contemplaremos a Cristo en todo su esplendor. La esperanza cristiana es alegre, paciente y confiada porque la historia no es sino la trama continua que Dios y los hombres escriben en conjunto. Adviento es vivir esperanzados en la paradoja de caminar con Aquel que vino, que viene constantemente y que vendrá.
Le pedimos a María, mujer de esperanza, figura privilegiada en la liturgia de Adviento, nos ayude a caminar en la austeridad celebrativa que exige el saberse peregrino para avanzar ligeros hacia Cristo el Señor que viene a nuestro encuentro.
Para acompañar este tiempo, ponemos a disposición de ustedes un subsidio que contiene apuntes litúrgicos para celebrar los cuatro domingos de Adviento y una novena de Navidad, diaria, a partir del sábado 16 de diciembre.
En el segundo material encontrarás la descripción de distintos elementos que componen el Adviento de manera que puedas comprender y vivir de la mejor forma Adviento.
Puedes descargar ambos documentos a continuación:
