Las Parroquias San Saturnino y San Lázaro vivieron con alegría y esperanza la admisión de Patricio Tari y Domingo Díaz como candidatos al Orden del Diaconado. Este nuevo paso en el camino de discernimiento y formación fue celebrado en cada Parroquia con una Misa presidida por nuestro Vicario zonal, monseñor Álvaro Chordi, del domingo 6 de septiembre. Acompañaron sus familias, la comunidad, diáconos amigos y los párrocos César González y Sebastián Vial.
El Rito de admisión al orden diaconal es el reconocimiento público de una llamada que ha sido discernida y que ahora continúa bajo el acompañamiento de la Iglesia. Es una invitación a profundizar en la amistad con Cristo, la oración, la formación y la disponibilidad para servir.
Monseñor Chordi explicó en su homilía que el diácono está llamado a ser un hombre atento a la vida de las personas, capaz de escuchar sus dolores, reconocer sus necesidades y acercar la presencia de la Iglesia allí donde transcurre la vida cotidiana. Su misión se expresa en la triple diaconía de la Palabra, la liturgia y la caridad, uniendo el altar con la calle y la oración de la Iglesia con el clamor de quienes sufren.
«El diaconado no es una distinción honorífica ni un reconocimiento por los servicios prestados. Tampoco es un sacerdocio disminuido. El diácono es ordenado para ser signo sacramental de Cristo servidor, de aquel que se inclinó para lavar los pies de sus discípulos y entregó su vida por todos», expresó.
En este proceso, la familia ocupa un lugar fundamental. «Te acompaña tu esposa, que ha conocido y acogido este discernimiento; te acompaña tu familia; te acompaña esta comunidad, en la que tu vocación ha nacido y crecido; te acompañan tus formadores, los diáconos, los presbíteros y el obispo», reflexionó el Vicario.
«Tu esposa no será ordenada contigo ni queda absorbida por tu futuro ministerio. Ella conserva su propia vocación, sus dones y su misión. Sin embargo, su consentimiento, su compañía y el testimonio de su vida matrimonial son esenciales en este camino. Tu vocación diaconal deberá fortalecer, y nunca debilitar, la alianza matrimonial y las responsabilidades familiares que un día asumiste delante de Dios. Tu primer ámbito de servicio seguirá siendo tu hogar. Allí estás llamado a amar, escuchar, acompañar y servir. La autenticidad del ministerio futuro se comprobará también en la manera de cuidar a tu esposa y a tu familia, cumplir tus responsabilidades laborales y relacionarte con quienes encuentras cada día», sostuvo monseñor Chordi.
Agradecemos profundamente a Patricio y Domingo por su disponibilidad y generosidad, a sus esposas Ilia y Carmen, a sus hijos e hijas y a las comunidades de San Saturnino y San Lázaro, por acompañar con fe este proceso.
Los invitamos a orar por Patricio, Domingo y sus familias, para que este tiempo de discernimiento sea fecundo, sostenido por la gracia de Dios, el acompañamiento de la Iglesia y puedan descubrir cada día con mayor claridad cómo están llamados a servir.



