Entre el 11 y el 21 de junio, el obispo auxiliar de Santiago y vicario de la Zona Centro, monseñor Álvaro Chordi, recorrió el Decanato Yungay para compartir con las comunidades, conocer de cerca su realidad y proyectar los desafíos que el Señor plantea hoy en este territorio.
En la apretada agenda del Vicario, visitó las cinco parroquias del Decanato Yungay: San Saturnino, San Pablo Apóstol, Sagrado Corazón de Jesús de Alameda, Nuestra Señora del Asilo del Carmen y Nuestra Señora de Andacollo. También se encontró con los monasterios de la Visitación y de las Sacramentinas, comunidades de vida consagrada, colegios, una universidad, comedores sociales, albergues, organizaciones comunitarias y distintas obras que anuncian el Evangelio a través del servicio.
También, monseñor Chordi conoció una iniciativa de acompañamiento a mujeres que ejercen la prostitución, rutas calle, enfermos y otras realidades de especial vulnerabilidad, confirmando que la misión de la Iglesia sigue haciéndose presente allí donde más se necesita esperanza.
Celebraciones significativas
La visita pastoral coincidió además con la fiesta patronal de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Alameda, el 12 de junio, mismo día en que la Vicaría Zona Centro cumplió 63 años de vida, ya que su misión está consagrada al Corazón de Cristo.
Días más tarde, los 27 años de sacerdocio de monseñor Chordi fueron celebrados el 19 de junio en la Parroquia San Pablo Apóstol, en una alegre y fraterna Eucaristía con fieles y agentes pastorales.
Luego de la visita ¿Qué?
Luego de los encuentros, reuniones y celebraciones de una visita pastoral, surgen recomendaciones que el Vicario hace llegar a cada comunidad. Por lo general, se orientan al fortalecimiento y la comunión entre las parroquias y las distintas instituciones presentes en el territorio; el compromiso de los agentes pastorales en su formación; el impulso y renovación de las pastorales; la atención integral de las personas, desde lo físico a lo humano y espiritual; entre otras acciones.
En su visita al Decanato Yungay, el Vicario constató con alegría que la vida eclesial ha recuperado dinamismo después de los años más difíciles de la pandemia y que existe un profundo deseo de seguir creciendo como una Iglesia más sinodal, fraterna y misionera.
Gracias a cada comunidad y participante por la acogida, la transparencia y la apertura al diálogo. Esperamos sigan siendo testimonio fecundo del amor de Cristo en el Decanato Yungay.